La existencia en la no-dualidad

La no dualidad implica que solo existe la unidad, es decir, todo ocurre en el mismo momento y forma parte de un todo. La luz y la oscuridad suceden al mismo tiempo, es nuestra percepción dual de la realidad la que diferencia una de otra. Cuando en un lado del planeta existe la luz al otro lado existe la oscuridad.

La unidad nos lleva a la premisa de que la existencia y la no existencia se están produciendo en el mismo instante, somos y no somos en el mismo instante por lo que si el “SER” como esencia existe, en todo momento existimos, la no existencia es una percepción dual de nuestra realidad.

La no existencia simplemente es la existencia en la unidad, en el todo, es el vacío de individualidad, la liberación total del ego y la identidad para formar parte de algo único.

Desde la existencia experimentamos todo aquello que la unidad es incapaz de percibir, emociones, sentimientos, sensaciones. La experiencia dual de vivir permite la evolución del todo.

En este sentido pasado, presente y futuro se funde en un único instante que desde nuestra visión dual es imposible entender dada la Impermanencia de nuestra esencia humana, todo cambia.

Esta Impermanencia, este cambio constante, se aplica al todo, la unidad también es modificada permanentemente mediante esencias del ser que se separan de ella para experimentar desde la dualidad nuevas y menores existencias. Todo sigue un circulo de nacimiento, desarrollo y regreso a la unidad alimentado de experiencias que modifican ese todo, esa energía cósmica global.

Somos manifestaciones de la unidad a la que muchos denominan Dios, energía cósmica, espíritu, infinito, son distintas formas de nombrar esa forma primigenia que lo genera todo y que es mutable, está en constante cambio.

Alcanzar la visión de la unidad libera al ser humano de sus ataduras terrenales, de su ego inconmensurable, de sus miedos. Traspasar la visión dual de la realidad nos lleva a entender la simpleza del todo, a poder vivir la experiencia de entender el mar, los océanos, el aire, los pájaros, las montañas, a los demás, en resumen, entender que formamos parte de “La Madre Tierra” y esta a su vez de la unidad, de la energía cósmica, de Dios.

S.C.

"La Existencia es un mar lleno de olas que no cesan."

"De este mar, las gentes vulgares no perciben más que las olas."

"Ved como desde las profundidades del mar surgen a la superficie innumerables olas, mientras que el mar queda oculto en ellas."

DJāmī