Son cuatro variables que todas las personas tenemos en cuenta en momentos complejos.

Nuestros ancestros en la selva ante una amenaza controlaban el entorno por si existía la necesidad de huir, el cuerpo había que protegerlo, la mente disparaba miles de sensaciones y emociones que nuestro cuerpo somatizaba y finalmente el tiempo, ¿cuánto tiempo duraría la amenaza?

Estas variables nos dominan desde el principio de los tiempos.  Si aparecía el peligro, había que reaccionar y todo nuestro ser reaccionaba ante por ejemplo el ataque de un león.

El proceso descrito ha evolucionado hasta nuestros días, los peligros son distintos o menores, pero seguimos reaccionando con la misma complejidad que ante el león.

El deseo de supervivencia perdura en nosotros de forma exagerada provocando que las emociones más básicas como la ira, el odio, el miedo, la vergüenza o la rivalidad ensombrezcan aquellas que son menos materiales como el amor y la comprensión.

Al prevalecer las emociones más básicas nuestro ego crece, enmascaramos nuestra identidad desde emociones de supervivencia y protección ante el entorno y los demás, identificamos nuestro yo con contextos irreales, con colectivos que nuestra mente crea de forma artificial.

La vergüenza, el que dirán, el sentimiento de culpabilidad, la inseguridad han de ser tapadas por ese ego que nos muestre a los demás seguros y responsables.

Aquí nos convertimos en esclavos del tiempo, si no somos capaces de elevar las emociones al estadio superior del amor y la compresión hacia los demás, el devenir de la vida hará que pese a nuestro ego cada vez seamos más inseguros.

Nos convertiremos en adictos a una irrealidad del yo que consumirá nuestra energía por intentar mantenerlo.

Para ello hay que ir más allá del tiempo, de las personas, del entorno, elevar las emociones a un nivel de vibración superior que nos aporte la energía necesaria en vez de robárnosla. Es necesario soñar, pensar más allá de lo que sentimos y anhelar lo desconocido desde el presente, gestionando las emociones más básicas para elevarlas.

S.C


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