El agua es como las emociones, podemos verla mansa en un lago, correr lentamente en un rio, transmitiendo un estado de tranquilidad y sosiego que relaja los sentidos.
Otras veces se enfurece con ira contra las rocas de la costa arrancando pequeños trocitos de roca que después depositará en la playa.
Por el contrario al llover de forma suave un día cualquiera de invierno puede ofrecernos un espectáculo de tristeza llevándonos a un sueño melancólico que nos transporta a un mundo imperfecto.
Ante un campo de trigo seco el ver llover conlleva una alegría inusitada para el agricultor que esperaba con ansia aquellas gotas de agua que harían crecer su cosecha.
El agua es vida, es sosiego, es fuerza y enfado, es tristeza y alegría , como la vida de cualquier persona transcurre por los distintos estados de forma inesperada, surca los espacios adaptándose al terreno y finalmente forma parte de un todo llamado mar.

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